07/10/2017 PARQUE NACIONAL DE ANDASIVE

Ayer Viernes 6 antes de cenar y después de soltaros ese royo de blog que escribo hicimos un trekking nocturno por los alrededores del hotel, o sea por medio de la selva, selva baja que es lo que hay por aquí, sin leones ni cosas de esas. Fuimos a ver lemures nocturnos, que como bien sabéis salen de noche, vimos 4 ó 5, son difíciles de ver, a la dificultad de que están en los arboles se añade la oscuridad, vas paseando con el frontal en medio de la oscuridad total, que para los urbanitas es algo muy muy raro. También vimos, camaleones, ranas e incluso mariposas, no lo parece pero la naturaleza nunca duerme, en fin estuvo muy bien 2 horitas paseando antes de cenar, pensad que aquí a las 17:30 empieza a oscurecer de forma que salimos de 18:00 a 20:00 que ya es una hora tarde para cenar, porque luego esta gente tiene que recoger y a partir de las 22:30 no hay luz, así que otro día completo.
Bien Sábado 7, lo digo para acordarme porque cuando estas de viaje los fines de semana son exactamente igual que los lunes, hoy nos ha tocado visitar el Parque Nacional de Andasive, que parece ser el mas visitado del país, entre otras razones porque es el que esta más cerca de la capital. Además no se los otros pero este es espectacular, no todo el Parque es visitable, hay una zona reservada para los animales donde no se puede entrar, es visitable un 25% aproximadamente nosotros no se cuanto hemos visto, porque como hay grupos te dividen por zonas. Tienes que ir con dos guías del Parque que son los que te llevan a las zonas donde te toca, en nuestra zona había 2 grupos más no es que te molesten ni mucho menos pero cuando avistas un grupo de Lemures, que es a lo que hemos venido al parque, los guías se van avisando para que todo el mundo los vea.
Hemos visto muchos Lemures, que para los que no hayáis visto la película es un bicho que vive en los arboles y que solo existe en este país, además dentro de los Lemures existen distintas variedades, la más conocida es el Indri Indri que es el más grande. No se que me ha gustado más si los lemures o el buscarlos por las copas de los arboles. Por cierto que nos han explicado porque se llaman Indri Indri que es el nombre que les dio un famoso biólogo francés que pensó que los había descubierto, como si esta gente no los hubiese visto en la vida, los Indri Indri son los más grandes, no tienen cola y gritan como un Hooligan con 6 cervezas en el cuerpo animando a su equipo cuando marca un gol en el último minuto. Desvarío, el caso es que el francés estaba buscan lemures con los nativos, como nosotros pero hace un montón de años, y al verlo el nativo llamó al francés y le dijo Indri Indri, que en malgache quiere decir más o menos : mira esta aquí, o aquí aquí, en fin algo parecido y el melón se pensó que le decía su nombre y así lo puso en su libro como el tío era muy importante y la lengua malgache ni antes ni ahora la conoce ni el gato se quedó con el nombre para cachondeo de los nativos, por cierto que su nombre es Babanoseque.
El caso es que hemos pasado toda la mañana en la selva y hemos visto un montón de lemures, además el paseo ha sido muy guapo, unas 4 horitas caminando y haciendo fotos, se ha pasado volando.
Al acabar hemos ido a comer hemos ido a un sitio de categoría, pero categoría malgache, muy bien con su mantel y todo. Pensando donde estamos, no hay que perder nunca la perspectiva, en Madagascar a 150 km de la capital esto es un Restaurante de categoría.
Hemos pedido comida típica malgache, cerdo con mandioca acompañada con arroz, bueno eso pensábamos, luego la realidad es que el que acompañaba era el cerdo que había 3 trocitos, en cambio de arroz para hincharte, como ya hay experiencia de los sitios donde se come arroz con todo, este hay que mezclarlo con el resto de la comida porque si no el arroz es insulso y la comida excesivamente gustosa, pero una vez combinado a mi me ha gustado, no para comer todos los días pero en peores plazas hemos toreado.
No ha sido un festival para los sentidos pero os aseguro que en Barcelona he comido paellas peores, así que tranquilos que de hambre no me pienso morir. Además como decimos siempre Raquel y yo no hemos venido ni a comer ni a hoteles de lujo, hemos venido a otra cosa y de momento lo estamos encontrando.
Después de comer hemos ido a visitar el pueblo, el más importante de la comarca, precioso pero no el pueblo que evidentemente no tiene monumentos ni rascacielos ni museos, si no la gente tan amable, el colmado de pueblo podría ser el colmado de un pueblo de la Catalunya interior en los años 30 vendían desde ruedas de bicicleta hasta pan, pasando por cerveza y cualquier cosa que os imaginéis, pero nada fresco, los productos frescos en paradas en la calle y en el mercado que es prácticamente toda la calle principal del pueblo. Eso si que es genero orgánico y ecológico y no lo que venden en las tiendas especializadas, ahora que no veo a los repijos comprando en estas paradas la verdad, todo expuesto, sin bandejas ni certificado de ecológico sin plásticos, vamos que no lo comprarían, porque vale la carne esta colgado en la calle pero os aseguro que los pollos están corriendo por la calle antes de matarlos y que los cebús están en el campo. Tiernos no estarán, pero gustosos que lo flipas, por cierto que hemos pasado por una pollería, bueno tenía dos pollos en jaulas para vender y uno desplumado para vender a trozos y los pollos tienen patas, lo digo porque los que compramos en la plaza no vemos nunca patas de pollo, todos están sin patas parece ser que los mataderos se las venden directamente a los xinos que les encanta y las pagan muy bien. Para todos los que compráis el pollo en el súper esto os suena a historias de ciencia ficción porque el pollo no lo habéis visto nunca entero solo bandejas de pechugas, de muslos o de alas, que alguno se piensa que las fabrican así, pues no eso antes también eran animales, que porque no los veas no significa que seas mejor persona si no que usas la táctica del avestruz, si no lo ves no existe.

Saliendo del tema otra de las ventajas de viajar, es que no ves un puto Mercadona ni por casualidad, los que nos conocéis ya sabéis porque lo digo, esto demuestra que un mundo sin Mercadonas es posible y seguramente sería un mundo mejor.

Comentarios